Te lo dedico a ti. Si a ti especialmente. Estuviste conmigo cuando nací, cuando di mis primeros pasos, cuando aprendí a hablar, cuando me compraron mi primera muñeca y cuando siendo sólo una niña aprendí que la vida no es siempre justa. Y tú, eres un ejemplo de eso. Tu con tu carita inocente y sus mofletes realtones, tu con tu mirada tierna y tu sonrisa de lado, tu y tu especial forma de vivir la vida. Des de pequeño fuiste alguien especial, alguien que vivía la vida de manera distinta a otros niños, y no porque tu lo quisieras, sino porque naciste así. Naciste con un don especial, el de hacer feliz a la gente que te rodeaba sólo con tu presencia. Muchos no lo entendían y no lo entendieron nunca, muchos fueron injustos contigo y te juzgaron sólo por tu apariencia no por lo que eras. Se metieron contigo y se rieron de ti a la cara y a tu espaldas pero eso no hizo que tu perdieras tu sonrisa. Alguien tan especial como tu jamás lo hubiera permitido. Porque eras puro e inocente incluso cua...